Obsesionario en Gris Mayor

¿A cuántas batallas?

jueves, 21 de octubre de 2010

Lágrimas caídas

Tengo la esperanza puesta de que un día, no sé cómo ni con qué pretexto, la Luna brille con todas sus fuerzas. Con tal intensidad que las palabras, las miradas y los gestos estarán de más y no serán necesarios.
Dando pausas a mi corazón por momentos, voy sonriendo ante las sensaciones que produce el recordar. La memoria es impresionante, cada vez que recuerdo siento que se iluminan las estrellas, que todo florece en el jardín, siento que la puedo oír.
El dolor es estimulante me hace querer ser mejor, sin saber por qué me hace pensar en el futuro, y me insta a dejar de comer las uñas (hábito que la costumbre y la inercia lo han convertido en una adicción).
Sin importar lo que piense la gente, hoy me he decidido, hoy grito con violencia que ya no soporto estar lejos de la Luna, me estoy volviendo un loco sin ella. Tan loco que he mencionado a un satélite natural que posee una gravedad de 1,62 m/s2, dos veces en esta entrada.
Independiente pasó a cuartos y la alegría es grande. El Real gana y gana, y es puntero en la Liga y en la Champions. Olimpia... bueno, es gracioso, él sigue sin ganar.

Escuchando: La mujer que amo

1 comentarios:

Es impresionante como no me canso de leer este blog... te juro que cada que vez que lo leo me sorprende un poco más. Yo también adoro la luna, pero la lluvia que estuvo cayendo me puede más...el olor a humedad, el sonido de las gotas cayendo.
En fin buen post xD
 

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